Es mi última galleta con esa empalagosa combinación de mermelada de fresa y philadelphia, la he comido toda la semana y creo que será la causa de mi diabetes en un futuro o de mi gordura.
He pensado mucho en las últimas palabras de “Doradito” (Ricitos de oro) sobre mi amor lésbico y mi amiga del alma; MANZANITA.
Le ha molestado que quiera sin razón aparente a una persona - ¿Qué tiene ella de especial? ¿Qué la hace diferente a todas tus demás amigas?- preguntó mientras miraba mi helado que minutos antes se había caído al piso, solo lo levante y limpie con una servilleta, realmente no me importo tanto pero después de esa pregunta ya me estaba pareciendo una pésima idea seguir comiéndomelo ¿Qué tiene ella de especial? Podría decirse que tengo una respuesta clara y simple, conociéndolo se que el no busca una simple respuesta, esa pregunta solo quiere solucionar muchas otras ante él y sobre todo quería divertirse conmigo demostrándome que lo que yo tal vez consideraba especial en ella era falso porque nadie es especial en este mundo y bla bla bla…
-Ella es más sincera de lo que cualquiera podría ser, ella es sincera con ella misma- La respuesta no parecía complacerlo pero sé que en el fondo me entendía, no conozco a muchas chicas que se declaren tan vulnerables como ella, sus historias podrían parecer ridículas y vergonzosas pero ella solo las contaba dándole al mundo sus secretos como si de ellos se pudieran alimentar, no hay de que ocultarse al mundo cuando no le ocultas nada.
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El PUM de la batería resonó en el auditorio, las luces destellaban desde el suelo y el grito intolerable de los demás traspasaba mis oídos ¡pum! y mi corazón se noqueo entre el estruendo ¡pum! y Manzanita grito de alegría con una fuerza que le había llegado de repente desde el suelo como si los instrumentos lanzaran rayos de energía por los cables y estos explotaran entre los presentes llenándolos de emoción.
Maldigo demasiado cuando no puedo dejar de pensar y es cuando algo mágico pasa y me apago….
Cuando mi voz empezó a entrar a mi cerebro y lo prendió ya era muy tarde y todo había terminado, recuerdo poco; recuerdo saltar con esa energía que explotaba en mi cara, cantar con aquella chica que se presentaba sobre el escenario, abrazar a Manzanita, hablar, reír, golpear, tener sed, respirar humo de cigarro y las luces… al final solo tengo la sensación de que algo grandioso a pasado y que estuve ahí sin nadie que pudiera quitármelo.
Al salir hemos comprado playeras y esperado a mi madre un rato, Manzanita no ha parado de sonreír y sigue tan emocionada que creo que ella aun está ahí adentro en el concierto cantando y siendo feliz.
Manzanita es un tanto más alta que yo, con una tez blanca amarillosa, ojos negros y grandes y su cabello largo de un negro rojizo… es como un zorro.
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-Yo también soy sincero conmigo- dijo Doradito cuando todos mis pensamientos se marcharan, habíamos quedado en ir a ver “Misery” con todo su drama y su frágil estructura.- Pero tú no eres ella- conteste mientras lamia mi helado sucio.